vivienda en benisa

Este proyecto de interiorismo cumple un programa de necesidades para un matrimonio, cuyo punto de partida fue el generar un espacio muy blanco, sencillo y, que a su vez, tuviera calidez.
 
FORMAS
Para cumplir con los requisitos, todo se ha proyectado con la premisa de líneas puras, mobiliario a medida en el que integrar elementos, como el mueble contenedor de chimenea y televisión.
También el espacio del estudio que integra toda una librería que juega con abiertos y cerrados, de la que parte una pequeña mesa de trabajo, la cual culmina con una estantería en la que también hay juego de abiertos y cerrados, con una geometría en diagonal para generar sensación de apertura y privacidad a la vez, dejando pasar la luz y vislumbrando los elementos que dividen ese espacio.
 
MATERIALIDAD
Con el blanco como lienzo, la propuesta material para aportar calidez es utlizar la madera de roble, así como también los tonos visón y tierra en los tejidos del mobiliario.
Con la fusión de las formas y la materialidad llegamos a generar la atmósfera de hogar en el que, aunque el blanco y las líneas simples sean el elemento base sobre el que se ha pensado el proyecto, se consigue también generar un hogar acogedor.
 
ARMONÍA
En todo proyecto siempre hay directrices base a partir de las cuales se empieza a idear, a dar forma, a proyectar, y a las que se vuelve una y otra vez para lograr el equilibrio perfecto, que todo quede en perfecta armonía, como si de una pieza musical se tratase.
Hablando de pieza musical y arquitectura, me viene a la mente esta frase de P. Zumthor: “La arquitectura es siempre una materia concreta; no es abstracta, sino concreta. Un proyecto sobre el papel no es aquitectura, sino únicamente una representación más o menos defectuosa de lo que es la arquitectura, comparable con las notas musicales. La música precisa de su ejecución. La arquitectura necesita ser ejecutada. Luego surge su cuerpo, que es siempre algo sensorial”.
 
Interiorismo Casa en Benissa
Arquitecto: Pascual Giner
Este proyecto de interiorismo cumple un programa de necesidades para un matrimonio, cuyo punto de partida fue el generar un espacio muy blanco, sencillo y, que a su vez, tuviera calidez.
 
FORMAS
Para cumplir con los requisitos, todo se ha proyectado con la premisa de líneas puras, mobiliario a medida en el que integrar elementos, como el mueble contenedor de chimenea y televisión.
También el espacio del estudio que integra toda una librería que juega con abiertos y cerrados, de la que parte una pequeña mesa de trabajo, la cual culmina con una estantería en la que también hay juego de abiertos y cerrados, con una geometría en diagonal para generar sensación de apertura y privacidad a la vez, dejando pasar la luz y vislumbrando los elementos que dividen ese espacio.
 
MATERIALIDAD
Con el blanco como lienzo, la propuesta material para aportar calidez es utlizar la madera de roble, así como también los tonos visón y tierra en los tejidos del mobiliario.
Con la fusión de las formas y la materialidad llegamos a generar la atmósfera de hogar en el que, aunque el blanco y las líneas simples sean el elemento base sobre el que se ha pensado el proyecto, se consigue también generar un hogar acogedor.
 
ARMONÍA
En todo proyecto siempre hay directrices base a partir de las cuales se empieza a idear, a dar forma, a proyectar, y a las que se vuelve una y otra vez para lograr el equilibrio perfecto, que todo quede en perfecta armonía, como si de una pieza musical se tratase.
Hablando de pieza musical y arquitectura, me viene a la mente esta frase de P. Zumthor: “La arquitectura es siempre una materia concreta; no es abstracta, sino concreta. Un proyecto sobre el papel no es aquitectura, sino únicamente una representación más o menos defectuosa de lo que es la arquitectura, comparable con las notas musicales. La música precisa de su ejecución. La arquitectura necesita ser ejecutada. Luego surge su cuerpo, que es siempre algo sensorial”.
 
Interiorismo Casa en Benissa
Arquitecto: Pascual Giner